Tras esta escena, el orgasmo femenino no ha sido ya lo mismo... para el hombre

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En la recordada película de 1989 "Cuando Harry conoció a Sally", la actriz Meg Ryan le enseña a su amigo Billy Cristal, en una escena memorable, que las mujeres pueden ser maestras a la hora de fingir placer.

Fingir el orgasmo es muy frecuente entre las mujeres. Tan frecuente, que diversos estudios arrojan que al menos el 50 por ciento de las mujeres lo ha simulado en algún momento de su vida.

En la cinta del director Rob Reiner, que narra el encuentro y desencuentro a lo largo de los años de una pareja que primero se detesta, luego se hacen amigos y finalmente se enamora, Harry Burns (Billy Cristal) y Sally Allbright (Meg Ryan) se despachan con varios diálogos de antología.

"Los hombres y las mujeres no pueden ser amigos porque el sexo siempre interfiere. Ningún hombre puede ser realmente amigo de una mujer que le resulte interesante. Siempre quiere tener una relación sexual con ella".

Tras escuchar esto, Sally le pregunta:

"¿Entonces un hombre puede ser amigo de una mujer que no le resulte interesante?"-

A lo que Harry contesta: "No, también quieren acostarse con ellas".

EN APOYO DE LA MASTURBACIÓN

Esta será la noticia con menos paja que leerás hoy. La web Ijustcame.org quiere que la masturbación sea no sólo un disfrute solitario, sino solidario.

La idea es la leche, todo un chorro de imaginación: donar un centavo cada vez que alguien vea un vídeo en esta página porno. Para ello, los usuarios sólo tendrán que pinchar en la etiqueta "I just came" que aparece en la parte inferior derecha de los vídeos después de haberse amado a sí mismos. Eso sí, no podrán hacerlo (donar, lo otro, ya tal) más de dos veces al día y con una separación entre donación de 15 minutos.

Según explican nuestros compañeros de The Huffington Post en EEUU, cada centavo de esta placentera iniciativa se divide entre la Movember Foundation, dedicada a la investigación del cáncer de próstata y de testículos; a la Ovarian Cancer Research Fund, dedicada a investigar el cáncer de ovarios; y a la organización Joyful Heart Foundation, que ayuda a las víctimas de abusos sexuales.

La web es una idea de dos estudiantes de la Universidad de Stanford que se pusieron manos a la obra tras una fiesta y mucho alcohol: "Originalmente queríamos hacer un Tinder para comer, para gente que no quiere comer sola".

Después se dieron cuenta de que con el porno obtendrían más éxito que con el Tinder, más aún cuando, después de probar una versión privada, lograron recaudar mil dólares en poco tiempo. "Puedes hacer la cuenta de cuántos vídeos se vieron. Eso nos dio confianza para seguir adelante", indica Lee.

Ahora está por ver si las organizaciones a las que enviarán el dinero quieren verse salpicadas por esta iniciativa. Una de ellas está estudiando el asunto y las otras dos declinaron contestar

Categoría
Salsa Rosa Cine y series

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